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23 October 2009 @ 09:17 pm
Drabble: Tensión sexual  
Como veo que para hoy no hay nadie que postée una entrada, lo hago yo. Lo que pasa es que sorpresa! me acabo de dar cuenta ahora y no tengo NADA preparado. Así que vamos, experimento. Por la radio estaba sonando "Perdóname" de Coti y Nena Daconte y parece que me ha inspirado algo así que la tengo en youtube para escucharla en bucle mientras escribo algo. No sé que saldrá. Son las 9 y 20 de la noche.




Cuddy estaba en su despacho, ultimando los últimos detalles en los informes que tenía que presentar a la junta a primera hora el día siguiente. Oyó la puerta que comunicaba el espacio de su secretaria y la clínica y subió la mirada para ver quien era a esa hora. Bufó con gesto de fastidio.

House, como no.

No hacía ni cinco minutos que había bajado de su despacho con unas mariposas en el estómago que quería olvidar después de tener la conversación más rara de su vida. Al menos con él. House le había dicho que le ponía contento. Justo después de tener la epifanía de su paciente de la semana e irse a comprobar esa teoría. Se había puesto tan cerca que Cuddy había pensado que la iba a besar. Incluso con un gesto involuntario ella había mirado sus labios.

Quería sentirlos otra vez rozando los suyos. No era nada de malo, verdad? Al fin y al cabo era una mujer y tenía sus necesidades. Hacía casi un año desde su último beso. Con House también, había que apuntar. Podía haber habido otro beso más adelante, pero House le tocó un pecho. Que idiota. Él y ella. Él por hacerlo y ella por haber pensado que haría otra cosa distinta. Que haría por una vez en su vida una cosa como la gente normal.

Pero era de House de quien estaban hablando. Para él la normalidad estaba sobrevalorada.

La puerta de su despacho se abrió y House entró con paso decidido. Se sentó en una de las sillas que tenía delante de ella. Cuddy siguió con sus cosas, intentando no hacerle caso. Notó que House la miraba, pero se obligó a no devolverle la mirada.

-He estado pensando en nuestra última conversación. -House hizo una pausa para ver si Cuddy reaccionaba. Nada, seguía con sus papeles. Continuó.- Hay algo que no me cuadra. -Más silencio.- Si que te incomodo. Ahora mismo lo estás. Tienes el boligrafo en la mano y llevas desde que he entrado mirando fijamente un espacio en blanco del folio.

Pillada. No podía hacer otra cosa que negarlo, pero esos ojos azules penetrantes sabrían que diría una mentira. Así que optó por una evasiva.

-Ahora mismo no me estás incomodando, House. Me estás molestando que es distinto. Quiero acabar esto para ir a casa y disfrutar de mi hija después de un largo día de trabajo. Es más -dijo levantándose y ordenando los papeles- me voy ahora y mañana ya los acabaré.

Si era necesario se levantaría a las cinco de la mañana para llegar al hospital antes de la reunión y acabarlos. Estaba segura que House no se iría del despacho hasta que no analizara minuciosamente todos los detalles de su anterior conversación y ella quería todo menos eso. Bastante lio tenía en la cabeza, para que House la liara más.

House seguía sentado, pensativo, mientras ella cogía su bolso del perchero y estaba dispuesta a salir de ahí lo más rápido posible. Tenía el pomo de la puerta en la mano para abrirla, pero la voz de House la retuvo.

-Cuddy... -todavía con la vista puesta en la clínica oyó como House se levantaba e iba hacía ella.- Dime que tu también la sientes. Dime que no solo estoy jugando yo.

Los nudillos de Cuddy se volvieron blancos con la presión que estaba ejerciendo contra el pomo. Solo era abrir la puerta. Luego podría salir y olvidar lo que House había dicho. Pero no podía. No quería.

-A que te refieres?
-A la tensión sexual entre nosotros.
-No hay ninguna tensión sexual entre nosotros -dijo rápidamente mientras abría la puerta para marcharse. Eso era demasiado para ella.

House fue más rápido que Cuddy y puso la mano en el marco de la puerta mientras la cerraba de un portazo. Cuddy se sobresaltó. Si antes en el despacho de House el espacio personal entre ellos era mínimo en ese momento era inexistente. Estaba entre House y la puerta sin ninguna escapatoria. Se giró para encararlo y decirle que la dejara salir pero fue una mala idea. Los labios de House estaban a su altura y perdió la poca determinación que tenía. Aún así, lo intentó.

-House -dijo en un susurro- déjame salir.
-No la notas Cuddy? Estando tan cerca el uno del otro. Puedo sentir tu respiración en mi cuello y sabes lo que me gustaría hacer, Cuddy?
-Que?
-Me gustaría dejar de jugar ya. Hemos estado jugando desde hace mucho tiempo. -La miró a los ojos y luego a su boca mientras Cuddy pasaba la lengua por sus labios inconscientemente- En Mayfield me enseñaron que podía ser feliz si lo intentaba. Y lo estoy intentando. Mucho además. Pero no consigo.
-Y que te lo impide?

La mano de House dejó el marco de la puerta y se acercó a la cara de Cuddy, que tenía un mechón de pelo rebelde en su cara y se lo puso detrás de la oreja. Ella se estremeció y cerró los ojos durante un segundo notando el contacto de House con su piel.

-Tú. -una mueca de sorpresa se reflejó en la cara de Cuddy.- No formar parte de tu vida tanto como quisiera. Siempre estas con el tema de que tu eres la jefa y yo el empleado. Nos hemos asignado esos roles desde hace años y jugamos con ellos sin salirnos del papel. Pero ya no quiero jugar, Cuddy. Quiero ser feliz.
-Porque no me lo dijiste cuando fui a verte a tu casa?
-Tuve miedo. Acababa de salir del psiquiátrico y estaba desorientado. Quería probar cosas nuevas y olvidar mi etapa anterior. Olvidarte a tí. Aluciné que pasaba una noche contigo. Tu gritabas de placer por cierto. -dijo de broma sonriendo. Cuddy también sonrió poniendo los ojos en blanco- El caso es que no quería volver a pasar por eso y quería olvidar lo que había pasado. Obviamente no pude. Y en el fondo no quería. Siempre has estado a mi lado en todos los momentos. Te tengo en mi cabeza. Siempre estas ahí. Y no quiero que te marches. Pero quiero también tenerte en carne y hueso.

Las últimas palabras las dijo a pocos centimetros de su boca. Cuddy estaba hipnotizada escuchando, bajo el hechizo de House, dejandose llevar por sus palabras y deseando que fueran verdad. Los labios de House rozaron los suyos y sintió un escalofrio por toda su columna.

-La sientes, Cuddy? -los labios de House se separaron un poco.
-La siento.

House la besó esta vez con furia y Cuddy agradeció estar apoyada en la puerta y sobre todo el que la clínica estuviera vacía en esos momentos y que no hubiera ninguna enfermera rondando por ahí. Notó como House la cogía de la espalda atrayendola hacía él y ella le puso la mano en la nuca para hacer esa atracción mayor. Cuando se separaron un poco House tenía una pequeña sonrisa en los labios.

-Eres feliz, House?
-Empiezo a sentir una cosa en mi estómago. No sé si es felicidad o hambre.

Cuddy sonrió. House nunca cambiaría.

-Y que te parece venir a mi casa a cenar para probar las dos opciones? Si después de cenar sigues con esa sensación haré lo posible para que se mantenga siempre.
-Lo prometes?

Cuddy abrió la puerta. Salieron del despacho y sus manos se rozaron. Supieron que no era un roce fortuito.

-Lo prometo.

FIN


Terminado: a las 11.

Vale, olvidar que Cuddy está saliendo con Lucas, oks? Al final mi idea original no sabía como sacarla y se me ha ocurrido esta después. Está sin corregir, asi que sorry los errores y faltas de ortografía.

Espero que os guste!!
 
 
 
sramulder: Huddysramulder on October 26th, 2009 08:20 am (UTC)
Ana vuelve a escribir fanfic de House.

Hurra!!!

Me gusto mucho. De verdad. Si escribes esto en un par de horas, lo que haras si le dedicas más tiempo.

Es muy bonito. Y se nota el UST :-p